El trabajo en la huerta con los grados preescolar y jardín es fundamental.
Es una experiencia mágica que va más allá de sembrar:
Fomenta el desarrollo sensorial y la coordinación motora fina.
Enseña paciencia y responsabilidad.
Conecta a los niños con la naturaleza y les muestra el origen real de los alimentos.
¡Es aprender haciendo, sintiendo y creciendo!
Felicitaciones
a las docentes Gloria Nancy Lopez y Luz Mary Arias